Tan sólo 24 horas después de lanzar nuestro manifiesto hemos recibido centenares de felicitaciones y miles de visitas a nuestros canales. Pero también amenazas por parte de aquellos acostumbrados a dibujar dianas sobre los disidentes del pensamiento monocolor impuesto.

Los amigos de esta iniciativa sabemos que debemos tener cuidado por expresar libremente opiniones de lealtad al marco legal, mientras otros hacen hoy en Cataluña exhibición impúdica de comportamientos ilegales. La ironía de lo que sucede en nuestra región.

Parece que una minoría habituada a acosar y discriminar al discrepante anda enrabietada. La presentación civilizada de posturas diferentes es un sano hábito democrático a veces olvidado por estas tierras.

La violenta reacción en redes de los independentistas contrasta con el abrumador respaldo que ha recibido esta iniciativa de judíos libres, orgullosamente catalanes y españoles, y parece haber enrabietado a los que llevan años monopolizando ilegítimamente la portavocía de lo que piensan los judíos de Cataluña. Como decimos los judíos, “Refuá Shlemá” para que pronto se sientan mejor del ataque de nervios.

Es un triste síntoma de lo que ha venido ocurriendo en esta Comunidad Autónoma que algunos que se llaman sionistas hayan participado en ese intento de discrimación a judíos. Y que incluso hayan liderado esa manada que ha salido a la identificación e intimidación de los miembros de la comunidad israelita que han osado expresar lealtad al orden constitucional y la convivencia. Sin aportar, por cierto, argumento alguno. Sólo descalificaciones.

Constatamos que ciertos individuos siguen apropiándose, con todo el desparpajo, de la potestad de dar y quitar identidades judías y catalanes. ¡¡Y muchos no son ni judíos!! Llevan muchos años campando a sus anchas y se resisten a asumir que esa usurpación de funciones no va a continuar.

Deseamos a todos de corazón, Shabbat Shalom!