Las declaraciones públicas a través de Twitter de la ANC (entidad que promueve la ilegalidad en Cataluña), arrogándose el papel de las comunidades judías de Cataluña y confundiendo sus preferencias políticas con la voz de los judíos catalanes, imponen urgentemente una desautorización por parte de la kehilot

La ANC, o los llamados pro Israelíes de la ANC, ¿son un órgano comunitario judío? ¿Hablan en nombre de todos los judíos catalanes? ¿Son judíos?

Desde la ANC no quieren que hablemos en su nombre. Perfecto. No tenemos intención alguna de hablar en nombre de presuntos delincuentes.

¿Desde cuándo habla la ANC en nombre de los judíos catalanes? ¿Nos van a recordar a nosotros, judíos catalanes, nuestra propia historia? ¿En serio?

Los judíos catalanes sefarditas estamos orgullosos de nuestra historia. Que, partiendo de cada reino peninsular, nos acaba uniendo en el exilio definiéndonos como “sefaradim”: españoles.

De Cataluña nos expulsó Fernando de Antequera, Rey de Aragón. Tras el establecimiento de la Inquisición en ese reino en 1483. Nuestra historia en el Principado está llena de alegrías y tragedias. Como los altercados de 1391. O la disputa de Tortosa (Tarragona) de 1413, que constituyó un negro punto de inflexión para los judíos de toda la península

La historia medieval de los judíos catalanes es tan gloriosa y tan traumática como la de los judíos de todos los reinos de España. No necesita blanqueamiento ni reinvención.

Manipular la historia y nuestro pasado hasta negar la tradición sefardí, para fabricar un relato independentista, reafirma el perfil totalitario del secesionismo.

Tomaremos su palabra. No hay prueba ni documento de quiénes ni cuántos. Sí sabemos que no hablan por la CIB (ni por Atid, Bet Shalom o Jabad).

Efectivamente. Y con los tribunales y las Fuerzas del Orden. Serio dilema halájico si no se hace.

Los judíos de Cataluña restablecen su presencia en Barcelona hace cien años, bajo la monarquía española. La mayoría de los sefardíes decidieron regresar a España desde el Norte de África en el tardofranquismo. Estamos seguros que con la Jefatura del Estado del Rey Felipe VI, las comunidades judías de toda España, incluidas las catalanas, se sienten adecuadamente apoyada y reconocida.

La Constitución Española del 78 ofrece desde hace cuarenta años el marco legal que ha permitido a los judíos de toda España, también a los catalanes, ser ciudadanos con iguales derechos y libertades, organizarse en sus comunidades y participar en nuestra vida social y política, no necesitamos ningún nuevo estado para ello.

Agradecer a uno mismo la gran labor prestada es de una sonrojante falta de modestia. Y como el gran Nahmanides escribió a su hijo:”Desde el momento en que te apartes del enojo, introducirás en tu corazón la modestia, la mejor cualidad que puede poseer una persona“.


De la amenaza virtual a males mayores hay un paso estrecho. La ANC está transitando vergonzosamente por ese terreno, llamando “HdP” a judíos que disienten de su opinión. La descalificación y la falta de educación no son valores judíos. Ramban también nos alecciona contra la cólera:

Oye hijo mío, escucha el consejo de tu padre y no abandones la enseñanza de tu madre” (Proverbios 1:8). Acostúmbrate a expresarte con tranquilidad hacia cualquier hombre y en todo momento. Y, de esta forma, te apartarás de la cólera, que es una mala cualidad que provoca el pecado del hombre.”

Dijeron nuestros Rabanim z”l: A quien se enfada se le castiga con todas las categorías del infierno, pues está escrito: “Aparta la ira de tu corazón y sacarás el mal de tu cuerpo” (Eclesiastes 11:10). Se interpreta que la maldad es el infierno, pues leemos: “Y también el malvado en el día de su juicio… Y el veredicto para un malvado es el infierno” (Proverbios 16:4)


Este grupúsculo de ANC Israel usa sospechosamente el mismo código de conducta que Judíos por la Independencia.

Aunque íntimamente relacionados, confundir judaísmo con sionismo es un error habitual en los que, sin ser judíos, pretenden opinar sobre estos temas.

Desde hace un tiempo este grupo anónimo, sin miembros conocidos, forma con ACAI o Israel a Catalunya el entramado de marcas que, manejado por un pequeño número de personas, ha venido usurpando la voz de la comunidades judías catalanas con una agenda independentista.

A diferencia de nosotros, nacen al calor de apoyo institucional bien regado de subvenciones. Ayer nos demostraron que en su argumentario no se paran en recurrir al negacionismo de la historia sefardí y de las enseñanzas talmúdicas.

Lamentamos que estos llamados Judíos por la Independencia anden en compañía, en la misma ANC, de los siguientes grupos.

En vista de la cantidad de grupúsculos independentistas que reclaman hablar en nombre de los judíos de Cataluña sin fundamento, legitimidad ni representatividad alguna, volvemos a reclamar del kahal de cada comunidad judía catalana que desautoricen esta usurpación de funciones y personalidades y se desvinculen de los golpistas, que aderezan sus proclamas con insultos y descalificaciones a quienes osan moverse una sóla línea de su ideario:

La campaña de los llamados Judíos por la Independencia nace alimentada desde la ANC para contrarrestar la iniciativa privada de Judíos de Cataluña que, desde que expresamos nuestra opinión libre de lealtad a la Constitución, hemos sido hostigados por ello desde el independentismo irascible.